domingo, 4 de maio de 2008

EL CAMINO DEL CIELO QUIMICO

Por: Jacques Tol
Nuevamente traducido al frances
Muchas personas me acusarán de temeridad y de presunción cuando vean que me atrevo a intentar instruir a tan grandes sabios dentro del arte quimico, enseñandoles cosas que han ignorado hasta el presente, o haciendoles notar aquellas que han entendido mal, precisamente yo, que estoy tan alejado del perfecto conocimiento de este arte. Pero poco me importa el juicio que se haga de mi mientras pueda yo ser útil al común. Si los sabios encuentran aqui alguna cosa que no sea de su agrado, la sinceridad con que la escribo debiera servirme no tanto para atraer su indignación como para servirme de excusa ante ellos.
Y, ciertamente, tanto si el error me ha cegado como a otros tantos como si un trabajo mas certero me ha conducido a la verdad, lo que siempre será seguro es que muchos serán los que en el futuro se retirarán dejando atrás dispendios inútiles por trabajos infructuosos y la pérdida del tiempo que les debe ser tan precioso y querido.El método que me he propuesto para realizar una Obra tan excelente y bella, es totalmente distinto del que los demás han seguido. En un camino tan resbaladizo, que llevó a tantos hasta el precipicio, tengo por guía al sabio Paracelso y al famoso Basilio Valentin, mil veces más docto e instruido que aquél.

Ya había resuelto disponer los vasos; había empezado la preparación del Mercurio, según la doctrina de Filaleteo, mediante múltiples lociones y trituraciones; había ya disuelto y purgado los metales con vinagres y aguas fuertes, cuando por una fortuna inesperada cayó en mis manos un libro intitulado: El gabinete hermético. Leí este libro con una avidez extraordinaria sin entender nada de él, pero tras comprender que Paracelso jamás consideró las cosas que otros habían confiado a su buena fe*, empecé a examinar con más exactitud la naturaleza de los metales, y a compararla con las experiencias que otros ya habían realizado. Tras lo cual, y ya con el espíritu más despejado, me dí cuenta de que nadie había decidido tomar una vía totalmente distinta, siguiendo la que este adepto había inutilmente recomendado a nuestro Paracelso. Dejando, pues, a un lado, todos los sentimientos adversos, me propuse esta regla certera con la cual logré alcanzar felizmente el fin de mi carrera.
Que la Piedra de los Filósofos debe ser hecha en tres o cuatro días.Que los dispendios no pueden exceder la suma de tres o cuatro florines.Y que un solo crisol o vaso de tierra es suficiente.Y estimo que deben ser rechazadas todas aquellas proposiciones que no concuerden con estos tres aforismos. Provisto de una gran suerte, Basilio Valentín me ha sido de gran ayuda, pues tras representar un crisol en sus primeras claves, ordena que se debe continuar por esa vía y dejar a un lado todos los demás vasos, el fuego de lámpara, el estiercol de caballo, de ceniza, de arena y de llamas, y aplicar su espíritu a los más profundos secretos del arte.Después de algunas ligeras pruebas, me sentía más lúcido que nunca, y comencé a observar más cosas de las que había esperado: Sí, gracias a un trabajo y a una aplicación de espíritu extraordinarios, he visto cosas que, a mi parecer, jamás nadie ha visto, ni siquiera durmiendo y en sus sueños. Algunas de ellas las he explicado en mi tratado intitulado: Los acontecimientos imprevistos y fortuitos, las cuales repetiré aquí suscintamente, añadiendo además otras muchas, con el fin de dar algunas luces a los curiosos.

He dicho que esta es una obra de tres o cuatro días, pero para hablar con más exactitud debo decir que hay una obra que dura tan sólo tres horas, pues la obra es doble y dividida en dos, como sucede también con aquello que han llamado la Piedra de los Filósofos. Y, en efecto, es un gran error y muy frecuente entre los químicos, decir que la Piedra filosofal no es tal sino cuando ha alcanzado la absoluta perfección, es decir, cuando a partir del fermento de la Luna o del Sol, es preparada por la multiplicación. Pues existe otra (Piedra) que es imperfecta y que Basilio llama Todo en Todo, y de la cual nos ofrece el método en sus diez primeras claves, en la undécima nos da el método para aumentarla y en la duodécima su entera multiplicación. Yo la llamo imperfecta por su comparación con la otra, que es perfectísima, pero, no obstante, es perfecta en sí y de naturaleza perfecta, cosa que pobaré fácilmente por la autoridad de Bernardo el Trevisano y la de otros adeptos que han escrito sobre ella.

Esta primera obra es, pues, llamada la obra de las tres horas, y también de los tres días, pero de tres días filosóficos, como indicaré a continuación.La segunda obra llega a su término en el espacio de tres o cuatro días naturales; y este inmenso tesoro que es buscado por los hombres avaros con tanto trabajo y dispendio, puede ser adquirido en este poco tiempo, sea al blanco o sea al rojo, pues la diferencia del fermento, o si lo prefieren, la adición del azufre del oro o de la plata en nuestra primera piedra, acaba y perfecciona la segunda.Para el que observa el tiempo, lo dicho por Paracelso es muy verdadero. Los filósofos, dice, se entienden bien cuando hablan de los tiempos. Todo el mundo se encuentra en este punto extremamente confuso y rodeado de tinieblas. Hagamos un esfuerzo para disiparlas y para descubrir cosas que parecen estar hundidas en abismos impenetrables.

El año de los filósofos no es sino el ciclo solar realizado por el sol filosófico cuando por el zodíaco recorre la tierra.EL mes filosófico es el de la luna.La semana el de los siete planetas.Y el día, el de la luz y las tinieblas.El mundo es la misma materia.El zodíaco que contiene los doce signos celestes, representa los doce trabajos del Hércules filosófico, que ya mostré en mi tratado de los acontecimientos imprevistos, estre* el sol; es decir, el ácido, cuyo curso da término al año filosófico mientras la materia se encuenra en fusión en el interior del vaso.La Luna es el álcali, cuyo curso penetra toda la materia fundida, y uniéndose con su hermano el so, da término al mes sinódico.La semana nos es explicada por Basilio Valentín en sus seis primeras claves, con la salvedad de que no nos habla del Mercurio que Filaleteo nos muestra como su gobernante, siendo la semana regida por su autoridad*.

La primera clave nos designa a Saturno, al agua y a la tierra; la segunda a Júpiter, al aire y al fuego; la tercera a Marte; la cuarta a la luna; la quinta a Venus; la sexta al sol perfectísimo, y a la unión íntima de los cuatro elementos. Nuestro Rey, nos dice, en su primera clave pasa por seis mansiones diferentes, y yo descanso en la séptima. Así pues, cuando la materia ha fundido lentamente en el vaso por la fuerza de su espíritu, entonces se purga por completo; por ello se convierte en su propio vinagre, del mismo modo que los metales tienen por costumbre formarse en el interior de las minas, pues antes el espíritu mercurial se coagula, se encierra* y se endurece en saturno. Por ello dice nuestro autor en algunas partes: Sólo el saturno fija el mercurio.
Cuando el saturno ha sido purgado por otra circulación, se convierte en júpiter, de él se hace marte, a continuación la luna, después Venus y, finalmente, el sol, es decir, la obra perfecta. Según este mismo ciclo se deja ver el día de los filósofos, pues lo que está escrito acerca de la creación del gran mundo, a saber, que las tinieblas estaban sobre la tierra, y que se encuentra extensamente explicado en mi tratado, del que ya hablé más arriba, así como aquel pasaje en el que está dicho: la luz fue hecha en el primer día, exigen que su verdad sea observada mediante alguna experiencia*.

Triturad el antimonio en un mortero filosófico y cribadlo, es decir, fundid el antimonio en un crisol, removiendo y golpeando el crisol*, hasta que el régulo* se deposite en el fondo; y si trabajáis según conviene, vuestro régulo se verá estrellado desde la primera fusión, obteniendo de este modo la luz después de las tinieblas y una luz celeste, y esto si por medio del pequeño comentario que os ofrezco a continuación y que os abrirá el cielo químico, sois capaces de comprender lo que es el cielo, pues este cielo extendido colorea los campos de púrpura y se reconocen en él los astros y el sol.Pero esto cuando aún falta para la llegada del mediodía, apenas el día comience a asomar, pues nuestro Hércules espera que las tinieblas, en las que él se encuentra como amortajado*, sean disipadas, para regocijarse entonces de la fulgurante luz del mediodía. Por ello los poetas le han llamado su caos, pues es en el antimonio en donode todas las cosas se encuentran primeramente confusas, se separan y se dividen por la sola fusión, de modo tal que podríais creer con facilidad que Ovidio hubiera tomado de esto el sujeto de sus Metamorfosis.

También se ve muy claramente que no es posible usar un vaso de cristal para la preparación de la materia, sino que se debe utilizar un crisol o un vaso de tierra que resisten el fuego; y el fuego debe ser constante*, no como el de lámpara, sino como el que se encuentra unido al mercurio, el cual se perfecciona y alcanza su término por un movimiento constante y continuado; en cuanto a los otros fuegos, conviene interpretarlos de un modo distinto al que acostumbra el vulgo.Así se debe empezar por comprender qué es la circulación, la sublimación, la trituración, la digestión, y todas las demás operaciones químicas, en qué medida son distintas de las vulgares y con qué facilidad y en qué poco tiempo pueden ser ejecutadas. De este modo podrá entenderse el sentido del enigma de Hermes cuando pide que las cosas superiores sean como las inferiores, y las inferiores como las superiores; también podrá comprenderse qué es lo que el viento lleva en su vientre y qué significa que el sol es su padre y la luna su madre*. Y ya no volveréis a ignorar cuál es esta agua seca que no moja las manos.

Y, en fin, vosotros, seáis quienes seáis, los que aún dudáis de lo que os digo, fundid solamente el antimonio y aplicaos a ver exactamente lo que acontece; y veréis en él todas estas cosas, veréis en él las palomas de Filaleteo, oiréis el canto de los cisnes de Basilio y este mar de los filósofos del que he hablado extensamente en mi tratado de los acontecimientos fortuitos e imprevistos.Es conveniente que os hable ahora de los dispendios necesarios. Yo, que prefiero el conocimiento de la piedra filosofal, sin espíritu de sacar provecho alguno de ella, a esta misma piedra tingente hasta el infinito*, no pretendo sufrir los reproches secretos de aquellos que me acusarán de aprovecahrme de los trabajos de otros. Y porque ha sido la divina bondad la que me ha formado, me siento dichoso por los escasos bienes de los que dispongo, y percibo aún una dicha mayor y mucho más perfecta* cuando en la entera sinceridad de mi confianza* muestro a los demás como con los dedos*, el camino de enriquecerse.

Haced fundir, como ya os dije antes, el antimonio hasta obtener un régulo* estrellado, sin mezclar en él marte, pues nuestro rey entra solo y sin satélites en la Fuente; entonces tendréis todas las cosas: ya lo he dicho muchas veces, lo tendréis todo y nada.Para mostraros que marte no debe entrar en la composición del régulo*, he aquí una experiencia que os convencerá de ello. Fundid régulo* de antimonio y de marte, y agregad la mitad de su peso de luna; y cuando todas estas cosas estén bien fundidas, vertedlo todo en agua fuerte, entonces veréis un polvo negro que precipitará en el fondo, como la que Becker encontró en su mina arenosa. Y este polvo, sea cual sea la industria que tengáis entre manos*, y sea cual sea el artificio del que os sirváis, no puede fundirse en oro, porque se trata de marte totalmente puro.

Así pues, aquellos que creen que en la composición del régulo* no interviene más que el espíritu sulfuroso de marte, tropiezan groseramente. Yo he hecho la prueba con oro muy puro: he introducido veinte gramos de oro en una copela; una vez fundidos he agregado poco a poco régulo* de marte, y de todo ello he obtenido treinta gramos de oro, y de este modo mi oro ha sido aumentado en una tercera parte* tras haber resistido la prueba del fuego. Pero he visto que mi oro era frágil a causa de las partes de marte que le fueron unidas; y por un método secreto separé mi oro purísimo obteniéndolo en el mismo peso que al principio.Pero volviendo al dispendio necesario, ¿acaso es un desembolso excesivo el que supone tomar una libra de antimonio, media libra de tártaro y de sal nitro y hacer fundir todo esto en un crisol y, una vez purgado hasta la aparición de la estrella, añadir una parte de oro o de plata?*

Y si alguno cree que permanece en el error porque no le he mostrado lo poco que falta para lograr la piedra filosofal, y sin lo cual, a decir verdad, todo lo que he dicho es inútil, que piense que jamás se enseñan todas las cosas a la vez y en un mismo tiempo; vendrá un día en el que descubriré el misterio entero, y haré ver que no hay más vía verdadera que la nuestra, ni que se realice con más premura ni con menos coste. Y para dar alguna satisfacción a las prisas que se puedan tener, añadiré una experiencia que facilitará el medio de llevar su espíritu hasta la búsqueda más profunda de este arte.
Haced un régulo* de marte y de oro o plata; tomad una parte del uno y del otro, y poned la de oro sobre una pieza de plata, y la de plata sobre una pieza de cobre; enrojeced estas piezas sobre una teja: el antimonio se exhalará; al instante veréis que vuestra pieza de plata se encuentra teñida y penetrada por un intenso color rojo, y la de cobre teñida y penetrada de color de plata. Y si colocáis sobre una teja una pieza de plata, sobre la que se encuentra el régulo* de oro, colocando un poco por encima otra pieza de plata de manera que cubra a la otra sin tocarla y cuidando que no caiga ceniza sobre ella, la pieza de plata que se encuentra más arriba adquirirá el color del oro por medio del régulo* solar que, en su fusión, se lleva el oro y lo volatiliza. Por este medio se puede obtener un oro potable más* perfecto que el vulgar: esto es lo que puede ser llamado el verdadero oro de los filósofos.

He mostrado a mis amigos dos de estas piezas de plata y de cobre, bellísimas y perfectísimas, y cuando fui a Italia, al pasar por Berlín, las ofrecí como presente al Serenísimo Elector Federico Guillermo, mi soberano Señor, quien mostraba gran curiosidad por las cosas raras*.Sigo adelante* para decir una cosa no menos notable. Fundí plomo al que añadí una parte de régulo* solar, y vi, no sin admiración, que ese plomo no se reducía en escoria, aunque permaneciese mucho tiempo en el fuego; al contrario, apareció como purgado de sus impurezas y, en cierto modo, cambiado o transmutado.

Este régulo*, bien preparado, contiene, pues, el verdadero oro potable de los filósofos, el cual es ávidamente bebido*, no por hombres como nosotros, sino por el hombre químico, y por los animales; y su mercurio, íntimamente unido al oro y a la plata, dona la amalgama filosófica.Aún puede observarse otro misterio en la preparación, es la manteca* de antimonio filosófico. La comparación que hace Basilio Valentín en su Carro Triunfal del Antimonio, puede ser con justicia recordada aquí*: dice que la piedra de los filósofos se hace de la misma manera en la que nuestros aldeanos hacen manteca y queso a partir de la leche. Nuestra vaca es el antimonio, cuya leche, que es el régulo*, una vez agitado, da lugar a la manteca, que no es otra cosa que el azufre rojo; y este azufre es una verdadera manteca de antimonio. Por lo que hace al resto, cualquiera puede explicarlo con facilidad.

Pero alguno podría decirme que Basilio Valentín quiere que se tome el vitriolo para hacer la piedra, y no el antimonio. Pero pensad (como pide él mismo) ¿Qué cosa es el vitriolo sino un azufre?, y el antimonio, ¿qué cosa es sino el mercurio?* En la actualidad* se concibe con acierto lo que es el antimonio y el vitriolo de los filósofos, y es éste uno de los secretos más importantes, hasta tal punto que si lo ignoráis, todo vuestro trabajo será inútil. Aún hay otras muchas cosas, pero la entrada es difícil: yo os ayudaré en la medida que me sea posible, y como hizo el sol en la fábula, advertiremos a nuestro Faetón de temer y temblar siempre hasta el final de su carrera, con el fin de gozar un día de los frutos de las Hespérides.
Comenzaré por el principio*.El antimonio purísimo es la primera materia, tan ardientemente deseada y buscada con tanto cuidado por tantas gentes; es decir, que en el antimonio hay cierta humedad aérea, maravillosamente mezclada de calor, del cual ya hablé la principio y muchas veces en algunos pasajes de mio Acontecimientos imprevistos. Esta materia está dispuesta y gobernada por los rayos del sol y de la luna de los filósofos en su mar, y es conjuntada con el calor seco de su tierra.
He aquí lo que produce nuestra materia segunda, nuestro hombre químico, del cual he prometido que explicaría sus enfermedades, así como la devolución de su perfecta salud a través de los remedios que Basilio Valentin me ha indicado en su Carro Triunfal del Antimonio, si Dios me concede ocio suficiente*.Tenéis ante vosotros el huevo que contiene y encierra el blanco y el amarillo, del que un día debe nacer* un pequeño gallo que mediante su agradable canto despertará por la mañana a los verdaderos amantes de la química.

Creo que son muy pocos los que no han notado que entre los jeroglíficos de los dioses de la antigüedad, el gallo está particularmente consagrado a mercurio. Albricus, en su pequeño Tratado de las Imágenes de los Dioses, dice estas pocas palabras al hablar de Mercurio: Había frente a él un gallo que le estaba especialmente dedicado. El gallo es, pues, el signo y la señal del mercurio, mercurio que los químicos vulgares tienen frecuentemente en su boca pero rara vez entre sus manos, y jamás en la mediación de su espíritu; y sin embargo el mercurio es su Todo: pero mientras busquen ese Todo en el mercurio vulgar, jamás encontrarán nada.
El verdadero y simple mercurio de los filósofos es, pues, aquel del cual he dicho antes que es húmedo, aéreo, cálido, espíritu volátil, el hermafrodita Ovidio, el ácido y el álcali volátil, el mercurio doble unido al azufre y a la sal filosófica, o al ácido y al álcali fijo: aquello que se forma cuando se unen ambos en régulo* siendo rechazadas las heces y las inmundicias. Pero aún no es puro; es necesario que el rey entre en su baño filosófico y se lave; que muera en él; que se vivifique en él; y que una vez revestido de su manto de púrpura, se siente sobre su trono.

Acudid, pues, prestos aquí, vosotros, químicos mercuriales que atormentáis incesantemente mis oídos con vuestras fijaciones y coagulaciones del mercurio vulgar; aprended de esto que os he dicho lo que es el mercurio filosófico, su fijación, su coagulación, su precipitación, su sublimación y su revificación, pero aprended antes qué es lo que los filósofos entienden por morir.Sin duda habéis visto alguna vez muertos o moribundos; ¿acaso no habéis observado que una vez extinguido el espíritu cálido volátil que tiene por costumbre* penetrar todos los miembros del cuerpo y vivificarlos, la sangre se aglutina y se coagula en el cadáver? Del mismo modo, la muerte, según los filósofos, no es sino la coagulación y fijación de la materia volátil.

Y pues, ¿acaso el régulo* no es volátil? Fijadlo y estará muerto. Pero ¿está un cadáver en estado de entrada en una nueva habitación? ¿Acaso no permanece en su sepulcro en paz y en reposo eternos, según he leído muchas veces en las inscripciones de los viejos? ¿Acaso no permanecen en la tumba hasta el momento de ser resucitados por una potencia divina*? Del mismo modo, nada fijo entra en los otros cuerpos metálicos.
Devolved la vida a este cuerpo: es decir, desde el fijo en el que se ha convertido, convertidlo de nuevo en volátil, entonces entrará con facilidad*. Hay, al decir del poeta, un calor y un espíritu vital en el cuerpo que nos abandona con la muerte.
En fin, ¿de qué color son los cuerpos muertos? Según los poetas la muerte es violeta, o más bien negra; y la vida, ¿acaso no es de una blancura como la de la luz? Entonces sabéis que quieren significar los filósofos con ennegrecer y blanquear. ¿Y es que alguien ignora aún lo que es el ornato blanco de los ángeles?, incluso los niños con apenas uso de razón los reconocen al verlos pintados con sus alas. Y si tienen alas, sus espíritus son, pues, volátiles.

Vosotros, los que buscáis con una aplicación extrema vuestros diversos colores en vuestros vasos, venga, alejaos*. Vosotros, los que atormentáis mis oídos con vuestro cuervo negro, estáis tan locos como aquel hombre de la antigüedad que acostumbraba a aplaudir en el teatro, aunque estuviese solo, porque siempre se imaginaba que tenía ante sus ojos algún nuevo espectáculo. Lo mismo hacéis vosotros cuando, vertiendo lágrimas de dicha, imagináis que véis en vuestro vaso a vuestra blanca paloma, a vuestra águila amarilla y a vuestro faisán rojo, venga, alejaos de mí si buscáis la piedra filosofal en una cosa fija, pues ella no penetrará los cuerpos metálicos más de lo que penetraría el cuerpo de un hombre del mundo unas sólidas murallas.

Leemos en la Santa Escritura que el ángel abrió las puertas de la prisión al querer extaer la piedra santa*, pero no le fue necesario abrirlas para entrar en ella. Leemos también que Jesucristo entró en la asamblea de los apóstoles estando las puertas cerradas, pero esto fue después de su gloriosa resurrección. Comprended, pues, a través de estos ejemplos aquello de lo que el razonamiento no ha podido hasta el presente persuadiros. ¿Queréis aún alguna cosa más? ¿Por qué, os pregunto*, envolvéis vuestro polvo en la cera cuando queréis hacer una proyección? ¿Por qué calentáis vuestro mercurio o fundís vuestro plomo antes de añadir vuestro polvo? ¿Por qué sometéis a un buen fuego de supresión* a vuestro crisol mientras el fuego es dulcísimo* en la parte inferior? ¿Por qué, en fin, continuais manteniendo con un fuelle un fuego fuerte durante media hora, si no es afin que vuestra materia volátil penetre prontamente el mercurio o el saturno, y no se evapora antes de la transmutación?

He aquí lo que tengo que deciros acerca de los colores, a fin de que en el futuro abandonéis vuestros trabajos inútiles, y a lo que añadiré una palabra referente al olor.La tierra es negra, el agua es blanca, el aire, cuanto más cercano está al sol, más se amarillea, el eter es rojo por completo. Del mismo modo la muerte, como ya ha sido dicho, es negra, la vida está llena de luz; cuanto más pura es la luz, más próxima se encuentra de la naturaleza angélica, y los ángeles de puros espíritus de fuego*.

¿Acaso el olor de un cadáver no es enojosa y desagradable al olfato? Así el olor hediondo en casa del filósofo denota la fijación; por el contrario, el olor agradable señala la volatilidad, porque se aproxima a la vida y al calor. Plutarco recuerda en cierto lugar que el olor desprendido por los hábitos de Alejandro el Grande después de realizar algún ejercicio violento, era muy agradable. Así, cuanto más puro y cálido es el aire de un país, más odoríferas son las hierbas que crecen en él. La Arabia feliz nos proporciona certeras pruebas de ello: el arte imita hasta tal punto la naturaleza, que los excrementos más hediondos del cuerpo humano adquieren un agradabilísimo perfume por una simple digestión y con la ayuda de un fuego proporcionado ¿qué es sino la algalia?. En consecuencia, tenemos necesidad del socorro del fuego.
Basilio y los demas adeptos tienen muchos tipos de fuego: hay un fuego celeste y hay un fuego terrestre, aquel es el del espíritu volátil, este el del cuerpo fijo; uno es el del Sol superior, el otro es del sol inferior, como afirma Sendivogius y como dice Cicerón, de este género es aquel que se encuentra contenido en el cuerpo de los animales y que es llamado fuego vital y salutífero, que conserva todas las cosas, las nutre, las aumenta, las sostiene y las capacita para el sentimiento: pero lo que admiraréis, sin duda, es que hay un fuego frio del mismo modo que hay un fuego caliente; ese fuego frio es mercurial, volátil y femenino.
El fuego cálido es sulfuroso, fijo y macho. Y además de eso, todavía hay otros fuegos, que son los que estan ocultos en la materia, que los quimicos vulgares creen que son externos y en eso se engañan. Basilio discurre a este respecto muy largamente. Tambien hay fuegos externos, entre los que podemos contar el fuego del juicio final, es decir, el fuego de prueba que se opera por medio de Saturno en la copela, por eso Basilio lo llama Juez Soberano, de igual manera que en el cielo es el planeta mas alejado y mas elevado por encima de nuestras cabezas.

Todavía hay el fuego de Etna, o infernal, del que os hablaré en otra parte, por temor de fatigaros con una lectura demasiado extensa, y para refrescaros un poco os voy a ofrecer vinagre, pero del vinagre destilado muy agrio, con el que podréis (cuando os parezca bien) preparar la tintura de coral, es decir, el acido o el azufre fijo, o bien os prepararéis perlas, es decir, el alcali, y beberéis para fortaleceros del vino o espíritu de vino antimonial: si a todo esto preferís la medicina universal, podréis tomarla con el bálsamo filosofico, no hay ningun otro licor alkaest que pueda disolver todas las cosas sin perdida ni disminución de sus fuerzas: es el Alkaest de Paracelso, totalmente espiritual, agua celeste, y nuestra agua fuerte, etc.
Hacia el fin del otoño beberemos el nectar y la ambrosía contenidos en el cielo quimico, pero filosoficamente y del que apenas se han ofrecido los primeros fundamentos. Seas quien seas quien leas esto, deseo que te sea provechoso y te digo adios.Amsterdam, el día que sigue a las Calendas de setiembre del año 1688
.·.

terça-feira, 25 de março de 2008

Rectificando ideas equivocadas

Rectificando ideas equivocadas
Por el Dr. H. Spencer Lewis, F.R.C.


Muchos de quienes han estudiado las cien­cias llamadas materiales y sienten un gran respeto por ellas, tal vez piensen algunas veces que la obra Rosacruz es, por naturale­za, antagónica hacia todas las ciencias y las artes materiales. Las conjeturas de estas personas son erróneas y ya hemos señalado en varías ocasiones que sus opiniones no tienen una base sólida.


Sólo por el hecho de que las enseñanzas Rosacruces empiezan donde la ciencia ter­mina, y prestan más consideración a ciertos principios que los científicos materialistas ignoran o que sólo tratan superficialmente, no hay razón para suponer que los Rosacru­ces hagan caso omiso de las ciencias mate­riales y menosprecien el trabajo experimen­tal en ese campo.

Por supuesto, es muy comprensible para nosotros que los científicos y los estudian­tes de ciencias que no están familiarizados con las enseñanzas Rosacruces, supongan que la organización es igual a muchos de los movi­mientos llamados ocultos que basan sus filosofías y doctrinas hechas por el hombre, en la premisa de que las ciencias materiales son erróneas y deben ser anuladas como algo preliminar para desarrollar una nueva filosofía o una nueva ciencia. En realidad, algunos de esos movimientos empiezan sus filosofías con la declaración de que no existe la materia, ni el cuerpo físico ni ninguna verdad.

Esos movimientos no llegan a alcanzar nunca un verdadero beneficio para el hombre, ni logran atraer y mantener la atención de los pensadores inteligentes. La Orden Rosacruz no está relacionada con ese tipo de movimientos, porque ella basa sus enseñanzas en todas las verdades reveladas y manifestadas, cubrien­do también los hechos de las ciencias materialistas y los de la ciencia espiritual.


Quizás se nos pueda disculpar por traer a colación el hecho de que muchos reconocidos científicos materialistas fueron Rosacruces. Lograron muchos de sus descubrimientos gracias a los estudios y experimentos Rosacruces. Podríamos decir sin temor a equivocarnos, que por lo menos el cincuenta por ciento de las importantes revelaciones y asombrosos descubrimientos relacionados con las ciencias mate­riales, fueron realizados por eminentes y dedicados científicos Rosacruces.


Sin embargo, es cierto que los Rosacruces han discrepado algunas veces con los científicos materia­listas en muchos puntos de vista. Esto no significa necesariamente que los Rosacruces propendan a rechazar los hechos establecidos por la ciencia, ni que nieguen los beneficios que se derivan de su completo conocimiento. Siempre ha existido (y probablemente siempre existirá) una rivalidad más o menos amistosa entre los científicos materialistas y los Rosacruces. Si acaso hay cierta severidad en esta actitud, con toda seguridad será por parte de los pocos científicos que están tan fanatizados en su comprensión del conocimiento universal, como lo están algunos estudiantes de las ciencias espirituales.


A través de nuestros contactos con científicos de todas partes del mundo, hemos descubierto que su actitud habitual es de tolerancia. Dicen que aunque el estudio del alma y del espíritu, de la mente y del Cósmico, y las influencias que estos ejercen sobre la materia y los seres vivientes cae fuera del campo de su investigación y estudio, admiten que el campo de este conocimiento y experiencia trascendental es muy importante, interesante, y digno de investigación y estudio.


Al respecto, resulta interesante advertir que mu­chos científicos muy conocidos, que durante el día tratan minuciosamente con las ciencias materiales, son estudiantes de esta organización que en sus horas de descanso se dedican fervientemente a nuestra obra. Esto incluye a personas que están a cargo de laboratorios químicos y físicos de organizaciones industriales, escuelas, universidades y laboratorios de investigación. Muchos de ellos son maestros en las ciencias materiales.


Es digno de anotar también que la crítica que se nos hace basada en la creencia de que somos antagónicos con la ciencia, nunca procede de los científicos que están relacionados en verdad con la investigación científica y quienes son también estu­diantes de nuestras técnicas.


Nuevos descubrimientos


En forma ocasional, un estudiante o un ex-estudiante de las ciencias materiales crítica algunas de nuestras conferencias en las cuales se presenta algún principio, ley o experimento, comentando que es contrario a lo que expone la ciencia material. Así mismo, tal vez llame la atención a algún punto que la ciencia ha rechazado por haber descubierto que es infundado o que ha sido aceptado recientemente por ésta. Con frecuencia se señala el hecho de que alguna ley o principio incluido en las enseñanzas Rosacruces desde hace varios siglos, recién es descubierto y aceptado por los científicos en general.


Debemos recordar que durante años (en realidad, durante varios siglos) los fanáticos intolerantes de la ciencia materialista, pocos en número pero formi­dables en discursos y publicidad, han inculcado en la mente del público la idea de que el hombre sólo puede encontrar las auténticas verdades en las ciencias materiales y en el laboratorio. Cuando alguien emprende el estudio de las ciencias espiri­tuales o metafísicas, ellos se esmeran en señalar a esa persona que está tratando con cosas especulativas, teóricas, con conjeturas y opiniones personales indignas de confianza.


Hasta hace pocos años, ese criticismo era dirigido por el público inculto, el escritor de revistas mal informado y por el prejuicioso comentarista de periódicos. Por ello, pensamos que nuestros estu­diantes, muchos de los cuales se contaban en el pasado entre aquellos a quienes se les habían incul­cado esas ideas, están bien calificados ahora para saber si en las enseñanzas Rosacruces existen conje­turas, y cuántas de sus doctrinas, principios y conceptos enseñados en ellas, la ciencia ha descu­bierto a la larga que son verdades. No pretendemos hablar con un espíritu jactancioso de los principios contenidos en nuestras enseñanzas, sino que más bien deseamos justificar su mérito, un mérito no aceptado todavía por la ciencia material.


Lo que los científicos materialistas rechazan es ahondar en la obra de la organización Rosacruz, estudiar, analizar y desarrollar las leyes de la Natu­raleza reveladas por ella. Si no existieran organi­zaciones que las investigaran y, por último, las rechazaran o establecieran, el mundo moderno con­taría con información mucho menos valiosa.

Tengo en mi escritorio un recorte del periódico New York Herald Tribune, en el cual se anuncia que en la ciudad de Nueva York se puso en venta un manuscrito escrito en clave por Roger Bacon, el antiguo monje y experimentador Rosacruz del Siglo XIII. Este manuscrito está valorado ahora en $ 100,000* dólares, y no siento reparo para decir que existen muy pocos manuscritos modernos es­critos por eminentes trabajadores en el campo científico materialista, que podrían producir esa suma de dinero.

Ese manuscrito de Roger Bacon revela veladamente en clave los descubrimientos que él y otros Rosacruces lograron al experimentar con las leyes natura­les y espirituales. La mayor parte de las cosas que descubrieron y esbozaron no sólo fueron rechazadas por las mentes de los científicos de esa época, sino que ni siquiera se admitió la posibilidad de que fueran ciertas. Aceptarlas hubiera significado tener que descartar muchos de los postulados que entonces eran presentados al público, lo cual hubiera condu­cido a una revolución en el conocimiento científico.


Por lo tanto, el sabio monje hizo exactamente lo que hiciera Leonardo de Vinci y muchos otros eminentes Rosacruces: preservó sus descubrimientos escribién­dolos en clave, para que en el futuro se descubrieran nuevamente y se usaran.


Antes de que el manuscrito de Roger Bacon fuera sacado del lugar donde se encontraba oculto y se tradujera en una lengua incomprensible, la ciencia fue descubriendo la mayoría de los conocimientos delineados en él y algunos de ellos han sido desarro­llados hasta ser de utilidad práctica. Hay cientos de casos registrados donde los Rosacruces y otros científicos han aprendido, a través de revelaciones místicas e investigación personal realizada de con­formidad con lineamientos únicos y eclécticos, hechos, leyes y principios de la Naturaleza que los científicos convirtieron en tabúes, rechazándolos y ridiculizándolos, y que más tarde adoptaran diciendo que se trataba de nuevos descubrimientos.

No hace mucho que los científicos rechazaron y ridiculizaron algunas de las leyes naturales de química y física contenidas en nuestras enseñanzas. En el curso de la existencia de nuestra AMORC actual, esas leyes fueron descartadas por algunos estudiantes científicos que antes habían sido nuestros miembros, diciendo que eran contrarias a lo que la ciencia conocía positivamente. Sin embargo, AMORC ha contemplado cómo la ciencia va cambiando gradualmente, aunque con cierta renuencia, sus propios postulados positivos y ha adoptado los principios contenidos en las enseñanzas Rosacruces. En algunos casos, los científicos han alegado que ellos acaban de descubrir esos principios en sus laboratorios y los han publicado como logros asombrosos de la ciencia moderna.


Los científicos materialistas han realizado descu­brimientos de valor ilimitado para la civilización y han revelado muchas cosas que los Rosacruces jamás soñaron. Un Rosacruz está siempre dispuesto a rendir tributo a su labor y a sus buenas intenciones. Su campo es amplio y productivo; sin embargo, hay todavía una área muy beneficiosa para el hombre, la cual está muy fuera del dominio de las ciencias materialistas. Es en esa área (que, desde el punto de vista metafisico o espiritual es más importante) en la que los Rosacruces laboramos y encontramos nuestra felicidad.

En algunas ocasiones nuestras labores nos acercan y hasta nos permiten cruzar el límite intangible e invisible que separa nuestro campo del de la ciencia.


Entonces no vacilamos en ingresar, junto con el científico, en aquel campo, en usar sus métodos, concordar con él en sus procesos y rendir homenaje a los poderes que sustentan a las manifestaciones propias de su actividad. Además, sabemos que los principios físicos están tan relacionados con los principios metafisicos que, sin el conocimiento de ambos, ningún conocimiento podría conservarse y ninguna comprensión del universo podría ser perfecta.


El máximo resultado de todo conocimiento, de toda investigación y de toda labor que se realice en beneficio del hombre en cualquier campo, es para el beneficio del género humano y para la gloria de Dios.



*Este artículo fue escrito en 1930.




--
K.R.C.

sexta-feira, 7 de março de 2008

HUMILDADE

Imagem: Flemalle - Madona da Humildade

Por: Josef Pieper


A Humildade [1] Josef Pieper Um dos bens em que o homem, segundo a natureza, procura a plena realização da sua existência, é a excellentia, a superioridade, a primazia, o fazer-se valer [2] . A virtude da temperança, da disciplina e da medida, enquanto vincula esse impulso natural à ordenação da razão, chama-se humildade. A humildade consiste em avaliar-se da maneira que corresponde à realidade [3] .


Com isso está quase tudo dito.Partindo dessa definição, dificilmente se compreende como é que o conceito de humildade pôde transformar-se num objecto de luta. Se prescindíssemos das potências demoníacas, dirigidas contra o bem, e especialmente contra este aspecto da fisionomia cristã do homem, só seria possível essa transformação se o conceito de humildade se tivesse extinguido na própria consciência cristã.


Em todo o tratado de São Tomás sobre a humildade e o orgulho, não se encontra uma só frase que possa dar azo a sugerir que uma atitude de constante autodiminuição, de inferiorização do próprio ser ou das próprias possibilidades, tenha, em princípio, alguma coisa a ver com a humildade ou com qualquer outra virtude cristã.MagnanimidadeNada há que indique um caminho mais claro para a verdadeira compreensão da humildade que este princípio: a humildade e a magnanimidade (magnanimitas) não são antitéticas, não se excluem uma à outra [4] , mas são pelo contrário afins e complementares, contrapondo-se ambas ao mesmo tempo ao orgulho e à pusilanimidade [5] .


E na verdade, que significa magnanimidade? Magnanimidade é o vôo, a tendência do espírito para os grandes feitos [6] . É magnânimo quem exige grandes coisas do seu coração e se torna digno delas. O magnânimo é em certo sentido "difícil de contentar"; não estabelece contacto com tudo o que lhe surge no caminho, mas apenas com o que é grande [7] . Mais que tudo, a magnanimidade deseja as grandes honras; "o magnânimo lança-se para as acções que são dignas da maior honra" [8] . Na Summa Theologica lê-se: "É reprovável desprezar as honras, de modo a descurar aquilo que as merece" [9] .


Por outro lado, o magnânimo não se sente atingido pela desonra; ele despreza-a como não sendo digna da sua atenção [10] . O magnânimo olha com desprezo para tudo o que é mesquinho. Nunca actuará de modo reprovável, só para evitar o desagrado de alguns [11] . As palavras do Salmo XIV: "Aos seus olhos, o perverso nada vale" [12] , segundo São Tomás referem-se ao magnânimo "desprezo pelos homens" do justo. Sinceridade destemida é a marca da magnanimidade: nada há que mais odeie do que ocultar, por medo, a verdade [13] . O magnânimo evita peremptòriamente as palavras aduladoras e as dissimulações, pois ambas são fruto de um coração mesquinho [14] .


O magnânimo não se queixa, porque o seu coração não se deixa vencer por qualquer mal externo [15] . O magnânimo traz consigo a indestrutível firmeza da sua esperança, uma confiança desmedida, quase temerária [16] , e no seu coração sem medo reina uma paz imperecedoira [17] . O magnânimo não cede ao aperto das preocupações, nem aos homens, nem aos acontecimentos: só perante Deus se inclina [18] .


É com pasmo que reconhecemos que esta imagem da magnanimidade se encontra passo a passo desenhada na Summa Theologica de São Tomás de Aquino. Tornava-se necessário recordar isto. Porque no tratado sobre a humildade diz-se diversas vezes: a humildade não contradiz a magnanimidade. Agora poder-se-á medir o que esta frase, expressa como aviso e prevenção contra fáceis erros, quer na verdade dizer. Nada mais do que isto: que uma "humildade" demasiado mesquinha e débil para saber suportar a tensão interior da sua convivência com a magnanimidade, não pode ser humildade autêntica.SoberbaA mentalidade ordinária das pessoas inclina-se a descobrir no magnânimo um soberbo, e, portanto, do mesmo modo, a enganar-se acerca da verdadeira essência da humildade. "É um soberbo", proclama-se depressa e facilmente. Mas muito poucas vezes essa locução coincide, na realidade, com a verdadeira soberba (superbia).


Antes de mais nada, a soberba não é um modo de comportamento ordinário nas relações entre as pessoas. A soberba refere-se às relações do homem com Deus: é a negação, contrária à realidade, da relação de dependência da criatura para com o Criador: é um desconhecimento da criaturalidade do homem, da sua condição de criatura. Em todos os pecados há este duplo aspecto: a aversio, aversão a Deus, e a conversio, a conversão, o apegamento aos bens efêmeros. O elemento formal determinante é o primeiro: a aversão a Deus. E esse, em nenhum outro pecado é tão explícito e formal como na soberba. "Todos os outros pecados fogem de Deus, e só a soberba se opõe a Deus" [19] .


É só dos soberbos que a Sagrada Escritura diz que Deus lhes resiste (Tiago 4, 6).Humildade como comportamento socialA humildade também não é, em primeiro lugar, uma atitude externa nas relações da convivência humana. A humildade é, sobretudo, uma atitude do homem perante a Deus. Aquilo que a soberba nega e destrói, a humildade reafirma e consolida: a condição de criatura do homem. Esta condição constitui a essência mais profunda do homem. Portanto, a humildade, como "sujeição do homem a Deus" [20] , é a adesão, o sim de assentimento a esta condição originária e essencial.Em segundo lugar, a humildade não consiste num comportamento exterior, mas numa atitude interior, nascida da decisão da vontade [21] .


Consiste naquela atitude que, fixa em Deus e consciente da sua condição de criatura, reconhece a realidade graças à vontade divina. É principalmente a simples aceitação disto: que o homem e a humanidade não são Deus, nem "como Deus". E é aqui que aflora a ligação escondida que une a humildade, virtude cristã, com o Dom - talvez também cristão - do humor [22] . Será possível evitar dizer agora - em terceiro lugar -, por fim e francamente, que a humildade, para além de tudo quanto já se disse, também é uma atitude do homem para com o homem, e principalmente atitude de humilhação voluntária e recíproca?


Vejamos. São Tomás de Aquino levantou a questão da atitude de humildade dos homens para com os homens, e respondeu da seguinte maneira: "Observa-se nos homens uma dupla realidade: aquilo que é de Deus, e aquilo que é do homem... A humildade, no entanto, no sentido mais próprio, é a reverência do homem submetido a Deus. É por isso que o homem, olhando para aquilo que lhe é próprio, tem que submeter-se ao seu próximo, olhando para aquilo que esse tem de Deus em si. Mas a humildade não exige que alguém submeta aquilo que nele há de Deus, àquilo que parece haver de Deus no próximo... Do mesmo modo, a humildade não exige que alguém submeta aquilo que tem em si de próprio, ao que nos outros é próprio dos homens" [23] .


No âmbito vasto, de muitos degraus, embora bastante bem delimitado, desta resposta, há espaço tanto para o "desprezo pelo homem" do magnânimo, como também para a humilhação voluntária de São Francisco de Assis, que largou o hábito para se apresentar ao povo com um baraço em volta do pescoço [24] . Aqui também se demonstra que a ética cristã não dá grande valor a medidas e regras estreitas e carriladas.


Esta opinião, mais, esta opinião negativa, é expressa por Santo Agostinho sobre outra questão também ligada com a presente, na seguinte frase: "Quando alguém diz que não se deve receber diariamente a Comunhão e outrem diz o contrário, então cada um faça aquilo que julgar mais conforme à sua fé e devoção. Também não se contradisseram Zaqueu e o centurião, ainda que um tenha recebido o Senhor com alegria (Lucas 19, 6), e o outro tenha dito: 'Não sou digno de que entreis na minha casa' (Lucas 7, 6). Ambos honraram o Salvador, cada qual a seu modo" [25] .
.·.

quarta-feira, 10 de outubro de 2007

OFICIAIS DA GRANDE LOJA

Foto: AMORC



"Acima vemos Maria Moura, Grande Secretária da AMORC do Brasil e José Oliveira Paulo, Grande Tesoureiro.

Esse dois oficias dinâmicos dirigem toda área administrativa da Grande Loja da AMORC no Rio de Janeiro, Brazil.

Em um curto espaço de tempo a Grande Loja do Brasil virá a existir. Há consideravelmente atividades rosacruzes por esse país.
·

Atualmente a Grande Loja do Brasil está se preparando para levantar um espaçoso e bela construção para acomodar suas crescentes atividades" (o que viria a ser o Parque Rosacruz em Curitiba)
·

Nessa época não existia oficialmente a Grande Loja, por isso não havia Grande Mestre, assim Maria Moura era ainda Grande Secretária. Viria logo em seguida a ser Grande Mestra da Grande Loja do Brasil.
·

O Frater José Oliveira Paulo juntamente com a Sóror Maria A. Moura, foram também um dos responsáveis pelas traduções de nossas monografias e todo material para a lingua portuguesa.

·

Colaboração:
FRC




quinta-feira, 4 de outubro de 2007

AH! SWEET MYSTERY OF LIFE

Frontispício da partitura original

.

"Ah! Sweet Mystery of Life", letra de Rida Johson Young e música de Victor Herbert publicada em 1910 por Naughty Marietta, que traduzido para o português ficou como "Oh! Doce Mistério da Vida". Música que por muitos anos foi utilizado pelos Rosacruzes da AMORC.

Em alguns K-7´s antigos e se não me engano em algum CD novo ainda encontramos essa música instrumentalizada.

Minha vida que parece muito calma
tem segredos que eu não posso revelar
escondidos bem no fundo de minh'alma
não transparecem nem sequer em um olhar
Vive sempre conversando a sós comigo
uma voz que eu escuto com fervor
escolheu meu coração pra seu abrigo
e dele fez um roseiral em flor
A ninguém revelarei o meu segredo
e nem direi quem é o meu amor...
.




Ó DOCE MISTERIO DA VIDA - BETHANIA

Poema VIII de Alberto Caeiro(Fernando Pessoa) recitado por Maria Bethânia , seguido do poema cantado "Ó! doce mistério da vida", que tanto diz a nós, Rosacruzes.

Colaboração: M A, S.R.C.

PEDRO FREIRE - IN MEMORIAM

Prof. Pedro Freire em 1997 (com 72 anos)

Pedro d'Alcântara Freire Netto - (* 25/02/1925- +28/09/1999). Formado em Engenharia Eletrônica em Antuérpia, Bélgica e especializado em Engenharia Eletrobiométrica na França. Membro da Ordem Rosacruz - AMORC.
·
No início de 1989 o Professor Pedro Freire ainda estava "namorando" a sua esposa Suzette. Nesta época Suzette ainda era uma simples ouvinte do programa que acontecia todas as semanas pela Rádio Imprensa. Estas gravações mostram um pouco deste tempo:
Nos trechos do programa "O EREMITA" de 13 de abril de 1989, o Prof. Pedro Freire, neste depoimento, fala da influência da Ordem Rosacruz em sua vida e da sua visão da morte.
·
O Frater Pedro Freire participou da convenção mundial da AMORC no Brasil em 1975 e apresentou uma mensagem intitulada "História de Aisha". Esta mensagem foi gravada em um disco chamado "A Cruz e a Rosa" lançado pela AMORC em parceria com a Editora Renés em 1976. Este disco (vinil) pode ser ainda adquirido nessa editora no Rio de Janeiro, uma raridade.
·
No lado "A" do disco está a mensagem "Filosofia Perene" pelo Frater Carlos Alberto Soares, ator de televisão e teatro e fundo musical de Luiz Eça.
·
Sobre o Frater Pedro Freire vem a seguinte nota no disco:
"Formado em Engenharia Eletrônica em Antuérpia, Bélgica e especializado em Engenharia Eletrobiométrica na França. Professor convidado de métodos gráficos do INDC da UFRJ. Autor de livros e manuais técnicos. Membro da ABEF. Conferencista. Colaborador em diversas pesquisas na parte de eletrobiometria para órgãos oficiais e privados. Participante no Brasil, em pesquisas parapsicológicas feitas pela Belk Foundation, com equipes da Universidade de Princeton - EUA."
·
O Frater Pedro Freire foi enterrado na Ilha de Paquetá onde fundou a Academia de Artes, Ciências e Letras de Paquetá.
.
...uma pedra de serviço nesta pirâmide que aponta para o Infinito...
·
Fonte: site "Alma Carioca"
Disco "A Cruz e a Rosa"

quarta-feira, 3 de outubro de 2007

VIDA PRÁTICA - R.M.L.


Vida prática
Por Ralph M. Lewis, F.R.C.



Alguma vez pensou em que constitui o lado prático da vida?

Qualquer coisa que contribui ao que uma pessoa crê, é essencial a sua existência e se considera prático.. Óbvio, então, que um modo de viver prático está relacionado com a concepção individual do bem estar pessoal.

Aquilo que chegamos a valorizar mais em nós mesmos é o que nos causa maior satisfação, e cujos atributos desejamos aperfeiçoar. A esfera de existência de um ser Elemental e primitivo é muito reduzida. Quão simples, por exemplo, são as exigências de um pequeno cão! Se sua fome, sede e outros desejos orgânicos estão satisfeitos e se mostramos o afeto que necessita, sua vida está completa. Sem dúvidas que se o cão pudesse raciocinar suficientemente sobre as satisfações da vida, chegaria conclusão de que o fim prático dela, é ter assegurado o sustento e o carinho de seu dono.

Hoje em dia encontramos milhares de pessoas deslumbradas com sua época, cuja concepção de vida apenas eleva-se apenas um pouco além do ser mais primitivo e a do animal.
A finalidade de sua existência, segundo elas, está em comer, beber, ter um leito e satisfazer seus desejos sensuais. Para tais indivíduos, as atividades que provêem essas coisas, usando as mãos ou cérebro, constituem o aspecto prático da vida. Consideram que tudo alem é extravagância ou consideram o bem uma aventura muito abstrata que não vale a pena gastar esforços. Assim, pois, vemos que não estão disponíveis a fazer algum sacrifício para a continuidade de um programa cultural.

A vida nos impõe exigências como seres orgânicos que somos. Devemos existir antes de que possamos exercer as funções da vida. Certo está que há algumas condições de prima importância. Todavia, não porque seja imperativo querer dizer que tudo além deve classificar-se como impraticável. Por exemplo, para poder aproveitar os benefícios que nos aguardam em um nível superior, temos que subir um degrau deu ma escada. Não é por acaso algo prático que também nos preparemos para o que possamos encontrar ali? Por que consideramos mais pratico a subida em si mesma do o que ganharemos ao chegar lá em cima?

Assim também, por que temos de considerar os meios de que nos valemos para viver como o aspecto mais pratico e completo da vida? A propensão estética que se tenha, seja o amor pela música ou em geral pelas belas artes, assim como o imperativo de criar algo, são atributos da função do viver. São mesmo conseqüências de nossa natureza. São partes tão nossas como quaisquer órgãos do corpo, ou como todo o apetite dele. O indivíduo que tem um incessante desejo de conhecimentos, certamente é pratico quando persegue tal finalidade. Essa atividade são essenciais para a plenitude de sua existência pessoal.

Prazeres transcendentais

A pessoa que trata de estudar a filosofia Rosacruz e que somente considera prático aquele aspecto dos ensinamentos que pertencem a determinada parte de sua natureza, não está preparada para adotar um sistema completo de vida. Aquele que satisfaz o desejo da mente e da natureza psíquica do homem é pratico porque lhe serve. Não tem nada que seja impraticável em qualquer estudo, a menos que em nenhum sentido tenha afinidade com sua vida. O homem que afirma que todo empenho intelectual, moral e espiritual não é pratico para ele, admite que seu nível de consciência é muito reduzido. Caminha pelo mundo como homem, porem funciona como um ser ínfimo.

A maior parte de nossos apetites são congênitos. Pelo menos sua plenitude dura somente alguns anos após o nascimento. Porém as inclinações intelectuais e psíquicas requerem o exercício da vontade, devem ser cultivadas. Uma vez que se realizam devem incessantemente lhe satisfazer. São muito mais positivas as satisfações que nos causam do que os prazeres do corpo. Para os que experimentaram esses prazeres transcendentais, isto constitui uma parte tão pratica de sua vida como vem a ser o alimento que nutro o corpo. Então pratique uma prece, uma poesia ou uma meditação profunda, basta se dar conta de qual é sua finalidade.
.
**************

BUSCADOR ROSACRUZ

Imagem simbólica de um buscador Rosacruz
Foto: Morada do Silêncio - PR - AMORC - GLP

PIAF - UM HINO AO AMOR

Site de lançamento do filme biográfico da Sóror Edith Piaf.

Fratres e Sorores.
.
Estará sendo lançado agora 12 de outubro de 2007, o filme biográfico de uma das maiores cantoras internacionais, Edith Piaf.
.
Nesse filme vemos alguns atores famosos, como o Gerard Dupardie, a trilha sonora então, magnífica.
.
Os interessados podem visitar o site do filme clicando AQUI.
Lembro a todos que Edith Piaf, foi Sóror de nossa amada Ordem Rosacruz, AMORC.
Acho muito válido além de cultural assistirmos esse belo filme.
.

terça-feira, 2 de outubro de 2007

EDITH PIAF - SÓROR AMORC

Sóror Edith Piaf e membros rosacruzes
Foto: AMORC

Breve visita da sóror Edith Piaf ao Parque Rosacruz en San José, California, durante sua recente turnê pelo Estados Unidos, cantora reconhecida mundialmente. Na foto, sóror Edith Piaf, de Paris, sua secretária e membros rosacruzes da Grande Loja da França. Foram recebidos pelo Supremo Secretário da AMORC, Cecil A.Poole.
.
Sentada da esquerda à direita temos: Lysanne Coupal, secretária de Edith Piaf; sóror Edith Piaf; sóror Danielle Bonel.
.
Em pé: Frater Orlando Perrota, Assistente do Supremo Secretário; Frater Marc Bonel; Frater Jacques Liebrard; Frater Albert Doss, do Cairo, Egito, que estava no mesmo dia fazendo uma visita pelo Parque Rosacruz em San Jose.
.
Foi lançado este ano na França, um filme sobre a vida da Sóror Edith Piaf (Lançado no festival de cinema de Berlim em fevereiro de 2007).
.
Vamos aguardar o lançamento no Brasil (se já não foi lançado) do filme. Vários dos artistas que acompanhavam Piaf, eram também membros da AMORC.
O casal Bonel da foto, era membro
.
Colaboração:
L.M., F.R.C.
Incógnito, F.R.C

segunda-feira, 1 de outubro de 2007

TRANSIÇÃO - CARLOS A. SOARES, F.R.C.

Frater Carlos Alberto Soares, ator e membro da Ordem Rosacruz, AMORC

Colaboração: L.M, F.R.C.


.

A LUZ QUE VEM DO LESTE


"Os pensamentos têm asas. Podem alcançar as regiões mais distantes da Terra. Os primeiros raios do Sol prenunciam o glorioso alvorecer. Uma nuvenzinha não muito maior que a mão de um homem pode se converter numa chuva refrescante. Uma pequena comunidade de Luz e Amor pode inspirar o mundo.
Não estamos sós.
.
Há grupos de pessoas no mundo inteiro que nutrem este mesmo sonho; que procuram o caminho para Deus; e que são filhos da Luz e do Amor. Se pensarmos nos obstáculos e dificuldades, desanimaremos. Não devemos, pois, dar atenção às hostes que marcham contra nós. Mantenhamos com firmeza nosso olhar fixo na Luz Divina. Cumpramos a tarefa que esteja mais ao nosso alcance.
.
Abriguemos o pensamento de amor. Propaguemos nosso amor ao máximo que pudermos. Raça, cor, credo ou religião não devem existir para nós. Ensinemos através de nossas convicções e nosso exemplo. Deixemos a beleza iluminar nossa vida de todas as formas possíveis. Aprendamos a grande lição de servir resignadamente a um grande ideal, mesmo que os resultados não sejam aparentemente imediatos. Onde as sementes divinas são semeadas, os resultados são inevitáveis. DEUS NÃO PODE FALHAR."
.
Fonte: Livro "A Luz que Vem do Leste"
Dr. H. Spencer Lewis (Imperator)
Enviado por K. FRC

domingo, 30 de setembro de 2007

COLAR DE BONAPARTE, FRC


Colar ritualístico que pertenceu a Napoleão Bonaparte, Imperador da França enquanto atuava como Mestre da jurisdição da Ordem Rosacruz situada em Paris.
.
Napoleão Bonaparte (1769-1821) foi Grande Mestra da Ordem Rosacruz na França. As abelhas, símbolo tradicional da família Bonaparte, representa a busca pelo conhecimento e pela Verdade.
Este colar foi dado a Harvey S. Lewis em 1926
.
Ao lado vemos algumas credenciais de H.S.L.

PRIMEIRA ROSACRUZ

Primeira Rosacruz

Esta rosacruz foi trazida a América pelo primeiro grupo de rosacruzes em 1694 (Pensilvânia). Foi presenteada a Harvey S. Lewis pela Sra. May Banks Stacy, uma Sóror da Loja do ramo inglês que patrocinou a emigração desse primeiro grupo de rosacruzes a américa.
Essa rosacruz hoje faz parte do acervo da Biblioteca Rosacruz no Parque San Jose, California.

*********************

MEMÓRIA ROSACRUZ - G.CASSARA

Convenção Rosacruz
Colaboração: F.R.C.

Convenção Rosacruz internacional em San Jose, Califórnia, onde se encontraram vários dirigentes da AMORC no mundo.

Da esquerda para a direita vemos o Imperator Ralph M. Lewis, Barão Giuseppe Cassara de Castallammare, Grande Mestre da AMORC na Itália, e Raymond Bernard, Grande Mestre da AMORC na França.
******************

sexta-feira, 28 de setembro de 2007

ORDEM ROSACRUZ - AMORC - GLP

Imagem: Portal de Akhenaton e Pedra da Rosetta na AMORC - GLP
Enviado por: D. SRC

Muitas pessoas já ouviram falar na Ordem Rosacruz, mas poucos conhecem o significado desta instituição. Para esclarecer dúvidas e contar um pouco das práticas e do acesso à Ordem, que acaba de completar 50 anos , a reportagem da Revista Dimensão conversou com o Grande Mestre da AMORC para os países de língua portuguesa, Charles Vega Parucker.

Parucker define a Organização como uma “fraternidade mística, filosófica e cultural, que procura levar ao ser humano o conhecimento de leis espirituais e naturais que influem consideravelmente na vida humana”.

Sendo assim, a Ordem Rosacruz, AMORC é isenta de vínculo religioso ou dogmático, e tampouco político. Também não discrimina gênero, raça ou posição social. Qualquer pessoa pode fazer parte do quadro da organização, desde que tenha afinidade com a sua linha de conduta. A participação dos interessados é puramente individual, bastando ter vontade de aprofundar-se nas áreas abordadas pelo programa de ensino, que compreende misticismo, filosofia e ciência, em legado milenar que a Ordem recebeu de seus antepassados e que cuida de perpetuar, sempre atualizando a forma de transmissão. Para afiliar-se basta preencher uma proposta escrita e enviar à Grande Loja de Língua Portuguesa, em Curitiba. A partir de então, são enviadas monografias para estudo individual no próprio lar do estudante. Nesta fase, o interessado precisa estudar, pelo menos, uma monografia por semana, dedicando um tempo médio de uma hora para as leituras.

Os ensinamentos oferecidos são facilmente compreensíveis, conforme explica Parucker: “As lições do Rosacrucianismo são adequadas a todas as pessoas que tenham desde o ensino regular até os níveis mais elevados de conhecimento”. O material é enviado trimestralmente, e comporta uma fase teórica e outra prática.
Aos Rosacruzes também são oferecidas atividades em grupo nos Organismos Afiliados, que consistem em meditações coletivas e trabalhos de mentalização. Além disso, esporadicamente ocorrem palestras, cursos, retiros e encontros de recolhimento interior. Também são realizadas convenções, feitas em diversas regiões do país, enquanto os encontros nacionais acontecem a cada dois anos em Curitiba.

Há doze anos foi construída, no município de Quatro Barras-PR, a “Morada do Silêncio”, um edifício dedicado à meditação silenciosa. É o local ideal para os estudantes entrarem em contato com seu Eu Interno, praticando o reconhecimento interior. Lá permanecem em torno de uma semana em quartos isolados, com a intenção principal de fazer uma reflexão profunda sobre as verdades do espírito, deixando de fora o estresse da vida moderna.

A AMORC possui Organismos Afiliados em diversas partes do mundo, os quais obedecem a uma gradação: Pronaos, Capítulos e Lojas. Cada uma deles possui atividades próprias, místicas e culturais. A diferença básica entre elas é o número de freqüentadores e o processo ritualístico e místico observado. Somente as Lojas podem realizar Iniciações, nas quais os participantes são introduzidos por meio de cerimônias gradativas nos Graus do Templo, ou seja, nos níveis de estudo da Ordem.

Por todos os continentes os Rosacruzes se agrupam por meio da jurisdição de Grandes Lojas idiomáticas que, conforme o próprio nome diz, são estruturas divididas por idiomas. Cada uma delas coordena atividades pertinentes a uma única língua. O Grande Mestre Parucker afirma que a AMORC é uma Organização prática, pois divide de forma compreensível os ensinamentos referentes à língua dominante de cada região. O Grande Mestre ressalta que independente do nível de estudo que o Rosacruz possa estar, todos recebem tratamento igual, sempre respeitando o processo de evolução de cada um. “Dentro da Ordem Rosacruz o ser humano é visto como alguém que permanece em constante aprendizado. Isto é simbolizado por um ponto de interrogação ambulante, uma busca incessante pelo conhecimento e pela verdade”.

Não há determinação alguma referente à faixa etária. A partir dos 16 anos pode-se solicitar afiliação à AMORC. Para as pessoas abaixo desta idade existe a Ordem Juvenil, que dispensa o mesmo processo de ensino dos adultos, muito embora os conteúdos sejam ministrados conforme o nível de compreensão de cada idade.

Por se tratar de uma Organização que requer certa disciplina dos seus integrantes, é comum pensar que na AMORC existam restrições quanto a comportamento, porém o Grande Mestre salienta que não há exigências relacionadas à alimentação, vestuário e demais hábitos. O lema da AMORC é “a mais ampla liberdade na mais irrestrita independência”.

Além das cerimônias rotineiras que ocorrem semanalmente nos Organismos Afiliados, destacam-se alguns rituais que a AMORC proporciona a seus afiliados, e que são abertos ao público. O casamento Rosacruz é um deles. É realizado dentro dos Templos da Ordem, mas somente após o consenso civil. O Ritual de Aposição de Nome é outro ritual, que simboliza a recepção de uma alma em um novo corpo, para o início de uma nova vida no plano terrestre. Este ritual assemelha-se ao batismo, e só pode ser realizado em benefício de filhos de Rosacruzes, até os 18 meses de vida da criança.

Todos os conhecimentos provindos do Rosacrucianismo proporcionam ao estudante a oportunidade de tornar-se um canal de difusão de luz, vida e amor entre os homens, por meio de uma crescente habilidade em se conhecer e conhecer os outros. “A Ordem estimula o despertar da consciência do Rosacruz, sempre enaltecendo os valores humanos. O objetivo principal da AMORC é desenvolver o autoconhecimento e colocá-lo a serviço da humanidade”, finaliza o Grande Mestre Parucker.

Para conhecer um pouco mais acesse o site da AMORC

Fonte: Revista Dimensão
.

quinta-feira, 27 de setembro de 2007

LA SALUD EN ARMONÍA CON EL CÓSMICO


La salud en armonía con el Cósmico
Por el Dr. H. Spencer Lewis, F.R.C.


La música produce armonía en todas las partes del cuerpo.
Los antiguos sabían mucho acerca de los efectos de la música en el organismo humano. Hace varios siglos se creía que los antiguos pensaban que el efecto de la música era mental, o por decirlo así, emocional; pero muchos descubri­mientos científicos recientes han reve­lado que los antiguos comprendían verdaderamente los efectos psíquicos o espirituales de la música, lo mismo que los emocionales, y esta es la causa de que la música se hubiera empleado en los rituales religiosos y espirituales de casi todos los cultos de la antigüedad.

El análisis de los efectos psicológicos de la música condujo al estudio de los efectos fisiológicos, y aquí se encontró todo un mundo nuevo de posibilidades. Quedó claramente comprobado a satisfacción de todos los investigadores, que los místicos de an­taño emplearon el sonido, especialmente en su relación con el ritmo, para influir no solamente en las emociones hu­manas, sino también en la salud de los humanos y en la armonía general del cuerpo.

Quizás es conveniente que digamos aquí, de paso, que la música tal como la entendemos hoy, es una combinación de sonido y ritmo, o mejor dicho, sonido regulado por el ritmo. Por sonido entendemos los diversos sonidos que el oído humano puede escuchar o interpre­tar normalmente. Hay muchos sonidos en el Universo que el oído humano no puede oír, y muchos que el oído corriente no escucha, pero que si los puede percibir el oído desarrollado.

Los sonid­os pueden ser producidos por la natu­raleza o por el hombre, accidental o deliberadamente. Cada sonido tiene un lugar definido en el teclado de los sonidos, y podemos decir teóricamente que el teclado de todos los sonidos del Uni­verso sería semejante al teclado de un piano que comprendiera centenares de octavas. Muchas de estas octa­vas producirían soni­dos que el oído no escucharía, porque su entonación sería de­masiado alta o dema­siado baja.

Si toma­mos los sonidos que pueden escucharse nor­malmente, veremos que cabrían en un teclado que no es mucho más grande que el teclado co­rriente de un piano. El chirrido de la rueda de una máquina, el soplo del viento, el silbido de las corrientes de aire en una casa o a través de un árbol, el redoble de la lluvia sobre un techo, el rodar de una carga de carbón sobre una canal metá­lica, el repicar de los cascos de los caballos sobre la tierra, el gor­jeo de los pájaros, la caída de las aguas desde las rocas hasta un pozo, las palabras de la voz humana, el golpe de tambor de una ceremonia primitiva, y todo otro sonido que el humano oído puede perci­bir, están relacionados con alguna de las notas del teclado universal.

Los músi­cos aprendieron esto hace muchísimos años y en todas las obras maestras de la música tenemos una iniciación verda­dera al mundo de los sonidos de la naturaleza, o una semejanza simbólica de ellos, de modo que la representación de su idea surge en nuestra conciencia, aún cuando no se haya intentado una imitación exacta del sonido.

No necesi­tamos entrar a discutir el tema de la relación muy definida que existe entre las emociones humanas y la salud del cuerpo humano. La verdad es que el lado psíquico o psicológico del hombre está tan íntimamente relacionado con el funcionamiento normal de todos los órganos del cuerpo y con la actividad normal del sistema nervioso espinal y del sistema nervioso sim­pático, que todo lo que perturbe la armonía o el equilibrio de la energía nerviosa y de las actividades emo­cionales del cuerpo, perturbará también, con toda seguridad, la armonía de la salud y producirá una en­fermedad o un males­tar.

El sistema ner­vioso central y el sis­tema nervioso simpá­tico son los dos ca­nales separados de expresión de la energía vital del cuerpo hu­mano, y sirven para la distribución de esa energía en todas las partes del cuerpo. Todo lo que perturbe el flujo y la actividad normales de la ener­gía nerviosa produ­cirá también no sola­mente un efecto ner­vioso sino un efecto físico y químico en el cuerpo humano.

Tenemos en varias partes de nuestro cuerpo, no solamente los muchos centros nerviosos conocidos con el nombre de ganglios, sino también varios centros mayores llamados a veces centros psíquicos del cuerpo humano, o sea subcentros emocionales. El plexo solar no es más que uno de esos doce centros que controlan las reacciones emocionales que a su vez producen ciertos efectos definidos en los nervios y en el funcionamiento físico del cuerpo humano, para bien o para mal.

La música y los centros psíquicos

Los doce grandes centros psíquicos tienen especial afinidad con los doce sonidos de la escala musical. En cada ser humano estas notas musicales son diferentes. Dicho de otra manera, el plexo solar pudiera estar en afinidad con la nota do en una persona, y con la nota mi en otra persona. Otro de los centros psíquicos situado en el lado izquierdo de la cabeza, puede estar afi­nado con la nota musical fa en una persona y con el fa sostenido en otra.

A medida que las personas avanzan en años, o tienen mejor salud, o se van desarrollando en un sentido intelectual o psíquico, la entonación de aquellas notas a las cuales responden los cen­tros psíquicos, puede elevarse, y en las personas cuya fortaleza física va deca­yendo, debido a la enfermedad o a la violación de las leyes naturales, aquella entonación puede descender mucho.

La simpatía, afinidad, o afinación existente entre estos centros psíquicos y las notas musicales es tal, que cuando la nota apropiada se ejecuta en un piano, violín, o cualquier otro instrumento, o la canta una voz humana, el centro psíquico responde a esa nota, vibrando en armonía con ella o en di­sonancia con ella.

Por ejemplo, si el plexo solar de una persona está afinado con la nota musical mi natural, de la primera octava por encima del do cen­tral, entonces cada vez que esa nota se toca o se canta en presencia de aquella persona, habrá un suave estímulo de las vibraciones de la energía nerviosa que actúa en ese plexo solar, y este estímulo hará que el centro y sus nervios respectivos funcionen más libremente, más perfectamente, y con un efecto tonifi­cante sobre todas aquellas partes del cuerpo que están relacionadas con dicho centro.

Por otra parte, toda nota que sea disonante con la nota mi o que no esté en armonía con ella, especialmente la nota que diste una quinta musi­cal de ella, hará que el plexo solar se perturbe debido a esas vibraciones del sonido, y esto producirá que la energía nerviosa relacionada con ese centro, se perturbe en su funcionamiento armonioso o rítmico, y entonces se sentirá una impresión de enfermedad, de de­presión, de ligero dolor o de tensión nerviosa, y este estado puede dejar una impresión en ciertas partes del cuerpo que dure varias horas o varios días.


Como antes se dijo, toda la música consiste de sonidos regulados por las leyes del ritmo. Si golpeamos con el dedo un tambor, en golpe regular, como el tic tac de un reloj, no produciremos una forma de música a no ser que lo tomemos en un sentido muy funda­mental, pero desde el momento en que interrumpimos el golpe, produciendo una pausa, y luego damos dos y luego uno y luego dos, ya tendremos en­tonces unos elementos rítmicos, y el ruido del tambor comenzará a imitar el empleo primitivo del tambor en la mú­sica oriental; si agregamos otras varie­dades del ritmo, produciremos otros efectos que son esenciales en toda clase de música.

Desde que comenzamos a variar la entonación del sonido y a pasar de una nota a otra, ya nos vemos frente a frente con la segunda ley de la música, que trata de la melodía. Así, variando la entonación del sonido, o su duración, tenemos sonido, más melodía, más rit­mo, y toda música está compuesta por estos tres elementos.

Al variar la entonación de los sonidos, hacemos que los sonidos afecten diferentes centros nerviosos. Si sólo emitimos continuamente un mismo so­nido, sólo afectaremos uno de los centros nerviosos. Cambiando la entona­ción de un sonido a otro, incluiremos muchos o todos los centros nerviosos. Al cambiar el ritmo, también produci­mos una variación en los efectos, porque produciremos o bien un efecto armonioso sobre el ritmo natural de la energía nerviosa, o un ritmo perturbador.

La energía nerviosa

Debe recordarse que la energía nerviosa del cuerpo humano no es una corriente continua, sino una corriente intermitente con pulsaciones. La energía eléctrica de los cables que están en nuestra casa, la cual nos suministra la corriente alterna, fluye con un ritmo de sesenta pulsaciones por minuto, ordinariamente, produciendo lo que técnicamente se llama una corriente de sesenta ciclos. debido a esto, los relojes eléctricos de hoy miden el tiempo muy bien, porque las sesenta pulsaciones por minuto, mueven las manecillas a razón de sesenta segundos por minuto.

Si en nuestros cables eléctricos fluyera otra energía, en la proporción de setenta y dos pulsaciones por segundo, se alteraría el ritmo de las pulsaciones anteriores, y esto haría que los relojes eléctricos no funcionaran bien, y perturbaría el efecto de la luz y de cualquiera otra instalación eléctrica relacionada con esos cables. En el cuerpo humano, la energía nerviosa tiene diferente número de pulsaciones, para poder actuar en diferentes partes del cuerpo y lograr que los diferentes órganos funcionen, respondan y lleven a cabo su labor.

Cualquier perturbación en el funcionamiento físico de alguna parte del cuerpo, lo que dará por resultado una enfermedad pasajera o el comienzo de una enfermedad. Todo lo que estimule la energía nerviosa en sus pulsaciones producirá mayor caudal de vitalidad y energía en alguna parte del cuerpo, para bien de la salud o para daño de ella, según el sitio y la manera como se produzca ese efecto.

Una nota que esté en armonía con el centro nervioso, fortalece la energía nerviosa, la estimula, la aumenta y logra que el centro nervioso funcione de manera más completa y beneficiosa.

Todo lo que produzca en el centro nervioso la sensación de un choque disonante o un impulso de vibraciones disonantes, producirá dolores o malestares y ocasionará la ruptura de células sanguíneas o de células de los tejidos o de otra clase, y cuando esas células se
debiliten y destruyan, se habrá estable­cido el principio de alguna enfermedad.

Así, se comprenderá que la música puede tener un efecto muy serio o muy beneficioso en nuestro sistema nervioso, y por lo tanto, en nuestra salud.

Se sabe bien que el célebre Caruso tenía la habilidad de entonar ciertas notas musicales que podían producir la rup­tura de algún objeto de cristal que estuviera en el cuarto. Esto se debe a que toda cosa que existe tiene una re­lación armoniosa con alguna nota mu­sical, y si se produce una nota dis­cordante, las vibraciones perturbadoras del ritmo o la pulsación disonante trastornarán todas las vibraciones del objeto y lo harán temblar o lo rom­perán.

Muchos músicos han producido en el violín, o en el violoncello, o en la flauta, o en el clarinete, notas musicales que han hecho que objetos que estén en el cuarto produzcan su propia nota, por simpatía, o que emitan otra nota di­ferente, como una especie de protesta contra las vibraciones disonantes. El órgano de tubos, especialmente, produce algunas notas muy profundas que pue­den perturbar muchísimo las cosas ma­teriales y la salud del cuerpo, y pueden también producir otras notas que son sumamente armoniosas.

Melodías beneficiosas

Los grandes compositores del pasado, los grandes maestros de la música. com­pusieron muchas piezas con el objeto de reunir tantas notas musicales como fuera posible, que afectaran ciertos cen­tros del cuerpo y produjeran efectos suavizantes o estimulantes.

Souza, el conocido autor de marchas, tenía el secreto de escribir música militar de manera que el ritmo usual de la mú­sica de marchas quedara aumentado en sus efectos por el empleo de ciertas notas en ciertos pasajes, que desper­tarían la energía nerviosa y produci­rían un efecto tónico, logrando que el auditorio se sintiera fortalecido y estimulado, y hasta fortalecido en exceso, lo que impelía a marchar y a proseguir en la tarea fatigosa de avanzar.

Otras composiciones avivan los centros relacionados con las emociones y producen efectos emocionales alegres o tristes, que nos llevan a la introspección, la visuali­zación, y otros estados mentales.

Ya he dicho que ciertas notas musi­cales nos afectan de manera beneficiosa. Es difícil saber cuales sean esas notas, a no ser que observemos que ciertas obras musicales, ejecutadas en cierto momento, nos hacen sentir más fuertes, más felices, más armoniosos y vitalizados, en tanto que otras producen efectos depresivos.

También se ha ob­servado que si una persona canta notas que son beneficiosas, el efecto es mayor aún que si las ejecuta o las canta otra persona. De manera inconsciente, muchas personas se sienten atraídas hacia ciertas canciones, y las cantan o mur­muran muchas veces al día; ordinariamente se cree que esto se debe a que dichas personas gustan de esa melodía. o tal vez gustan de las palabras.

La ver­dad es que, inconscientemente, se han dado cuenta de que la música es bene­ficiosa o tranquilizadora para su sistema nervioso, quizás para todo el organismo, y por esto es que las cantan continuamente. Hay canciones que casi se con­vierten en el tema principal de la vida de alguien. De vez en cuando, alguna canción nueva suplantará a las anteriores, pero un análisis cuidadoso mostrará que la nueva tiene giros o grupos de notas semejantes a los de la anterior.

No existe duda alguna acerca de los efectos beneficiosos de escuchar buena música en la casa. Naturalmente, las composiciones que han sido cuidadosa­mente escritas, inspiradas en la mente de los grandes maestros, y debidamente desarrolladas luego, son las más benefi­ciosas. en tanto que mucha de la mú­sica popular, especialmente de aquella llamada jazz. tiene poco o ningún efecto en nosotros, excepto en sentido perjudicial. Si uno mismo no puede ejecutar debidamente y expresar la música apropiada para los estados internos de uno, lo mejor es adquirir discos que contengan esa buena música, para que nos estimule y ayude, y escu­charla también por el radio, cuando la hubiere, eliminando toda música indeseable.

Una persona que tenga una colección de ocho o diez discos bene­ficiosos en su casa, y que los escuche una o dos veces por semana, o que oiga piezas semejantes en el radio, es seguro que tendrá una salud mejor que la per­sona que nunca permite que el efecto de la música produzca la armonía de su ser. Todo el Cósmico funciona en armonía y con vibraciones que armonizan con todos los departamentos de la vida, y si hallamos el tema o la can­ción que contenga el debido grupo de notas que cuadra a nuestra individuali­dad. y sí las ejecutamos de vez en cuando, nos pondremos en armonía con las armonías del Cósmico y conservare­mos nuestro bienestar físico equilibrado y entonado con las fuerzas curativas y creadoras de la naturaleza.

Nadie podrá decir a ustedes cua1es piezas musicales son las que les cua­dran mejor, excepto después de semanas y meses de estudio, pero usted mismo puede descubrirlas tocando aquellas piezas que siempre le han atraído más, y analizando los efectos que verdaderamente producen, porque muchas veces durante estos análisis y meditaciones, observamos que alguna pieza musical debidamente elegida estimulara y avivará los nervios, y todo el cuerpo se sentirá tranquilizado y for­talecido, al mismo tiempo que se expe­rimentará una sensación de elevación emocional o espiritual y de contento por la vida.

Cuando se encuentren semejantes piezas, deben apreciarse en alto grado, pues contienen las nota fundamentales de nuestra propia vida, mientras que aquellas piezas que pare­cen producir un efecto opuesto deben ser cuidadosamente descartadas y elimi­nadas.

**********************

quarta-feira, 26 de setembro de 2007

VERSOS DE OURO

Templo das Musas: Inaugurado em 22 de setembro de 1918


PREPARAÇÃO
Aos Deuses imortais o culto consagradoRende; e tua fé conserva. PrestigiaDos sublimes Heróis a imárcida lembrançaE a memória eteral dos supernos Espíritos.


PURIFICAÇÃO
Bom filho, reto irmão, terno esposo e bom pai
Sê; e para amigo o amigo da virtude
Escolhe, e cede sempre a seus dóceis conselhos;
Segue de sua vida os trâmites serenos;
Sê sincero e bondoso, e não o deixes nunca,
Se possível te for; pois uma lei severa
Agrilhoa o Poder junto à Necessidade.
Está em tuas mãos combater e vencer
Tuas loucas paixões; aprende a dominá-las.
Sê sóbrio, ativo e casto; as cóleras evita.
Em público, ou só, não te permitas nunca
O mal; e mais que tudo a ti mesmo respeita-te.

Pensa antes de falar, pensa antes de agir;
Sê justo. Rememora: um poder invencível
Ordena de morrer; e os bens e as honrarias,
Fáceis de adquirir, são fáceis de perder.
Quanto aos males fatais que o Destino acarreta,
Julga-os pelo que são: suporta-os, procura,
Quão possível te seja, o rigor abrandar-lhes.

Os Deuses, aos mais cruéis, não entregam os sábios.
Como a Verdade, o Erro adoradores conta.
O filósofo aprova, ou adverte com calma.
E, se o Erro triunfa, ele se afasta, e espera.
Ouve, e no coração grava as minhas palavras;
Fecha os olhos e o ouvido a toda prevenção;
Teme o exemplo de um outro, e pensa por ti mesmo:

Consulta, delibera e escolhe livremente.
Deixa aos loucos o agir sem um fim e sem causa;
Tu deves contemplar no presente o futuro.
Não pretendas fazer aquilo que não saibas.
Aprende: tudo cede à constância e ao tempo.
Cuida em tua saúde: e ministra com método,
Alimentos ao corpo e repouso ao espírito.

Pouco ou muito cuidar evita sempre; o zelo
Igualmente se prende a um e a outro excesso.
Têm o luxo e a avareza efeitos semelhantes.
Deves buscar em tudo o meio justo e bom.


PERFEIÇÃO
Que não se passe um dia, amigo, sem buscares
Saber: Que fiz eu hoje? E, hoje, que olvidei?
Se foi o mal, abstém-te; e, se o bem, persevera.
Meus conselhos medita; e os estima; e os pratica:
E te conduzirão às divinas virtudes.

Por esse que gravou em nossos corações
A Tétrade sagrada, imenso e puro símbolo,
Fonte da Natureza, e modelo dos Deuses,
Juro. Antes, porém, que a tua alma, fiel
A seu dever, invoque, e com fervor, os Deuses,
Cujo socorro imenso, valioso e forte
Te fará concluir as obras começadas,

Segue-lhes o ensino, e não te iludirás:
Dos seres sondarás a mais estranha essência;
Conhecerás de Tudo o princípio e o termo.
E, se o Céu permitir, saberás que a Natura,
Em tudo semelhante, é a mesma em toda parte.
Conhecedor assim de todos teus direitos.
Terás o coração livre de vãos desejos,
E saberás que o mal que aos homens cilicia,

De seu querer é fruto; e que esses infelizes
Procuram longe os bens cuja fonte em si trazem.
Seres que saibam ser ditosos, são mui raros.
Joguetes das paixões, oscilando nas vagas,
Rolam, cegos, num mar sem bordas e sem termo,
Sem poder resistir nem ceder à tormenta.

Salvai-os, grande Zeus, abrindo-lhes os olhos!
Mas, não: aos Homens cabe, - eles, raça divina-,
O Erro discernir, e saber a Verdade.
A Natureza os serve. E tu que a penetraste,
Homem sábio e ditoso, a paz seja contigo!

Observa minhas leis, abstém-te das coisas
Que tua alma receie, em distinguindo-as bem;
Sobre teu corpo reine e brilhe a Inteligência,
Para que, te ascendendo ao Eiter fulgurante,

Mesmo entre os Imortais, consigas ser um Deus!


Tradução de Dario Vellozo, do original francês de Fabre d’Olivet

Os Versos Áureos constituem a relíquia mais autêntica da famosa Escola de Crótona.
Escritos por Lísis, sob a inspiração do Mestre, cristalizam a moral pitagórica, nítida, superna, humaníssima.


"Esses Versos, chamados dourados, - diz Fabre d’Olivet, - encerram os sentimentos de Pitágoras, e são tudo que nos resta de verdadeiramente autêntico a respeito de um dos maiores homens da antigüidade. Hierocles que no-los transmitiu com um longo e sábio Comentário, garante não conterem, como se o poderia supor, o sentir de uma pessoa, mas a doutrina de todo o corpo sagrado dos Pitagóricos, o eco de todas as assembléias. Acrescenta, existia uma lei que ordenava a cada qual, todas as manhãs, ao levantar, e todas as noites, ao deitar-se, a leitura desses versos, como em sendo os oráculos da escola pitagórica".


De magna importância a interpretação desse Código, tábua de esmeralda em que se gravaram os princípios do filósofo de Samos, ouro de idéias, síntese da ciência da alma, esplendor do Verdadeiro, do Belo e do Bem, castália de águas límpidas a desalterar todas as sedes, ramo de acácia estendido sobre as angústias das inteligências.


Os comentários de Hierocles e Fabre d’Olivet esparzem discreta luz nas linhas do ritual de Lísis, aclarando os magnânimos intuitos da Escola Pitagórica. À sua sombra acolhedora bem se poderiam reunir os humanos, fraternalmente congregados para a prática das Virtudes, estirpadas do coração as urzes dos maus sentimentos.


Seriam bem mais claros e confortáveis os dias da humanidade, se a música dos Versos Dourados fosse ouvida e fosse ouvida a persuasiva harmonia do Templo das Musas.


Trecho da Obra "Hôrto de Lísis", de Dario Vellozo; publicada pelo I.N.P. em Obras I, p. 94, 1969.
Instituto Neo-Pitagórico em Curitiba-PR
***********************

MESTRES MARTINISTAS

Expoentes do movimento Martinista no Brasil, início do século XX: Dario Vellozo, Cedaior e Peregrina, na biblioteca do Instituto Neo-Pitagórico em Curitiba - PR.

Esse instituto criado pelo Irmão Dario Vellozo, permanece ativo com força e vigor hoje em dia, vale a pena dar uma conferida.

INCÓGNITO

***************************

THE ROSICRUCIAN FORUM

Capa do "The Rosicrucian Forum" datado de Dezembro de 1937, enviado somente a membros da A.M.O.R.C. publicada bimestralmente


A imagem central é a de H. Spencer Lewis aos 16 anos de idade.


Atualmente a G.L.P. publica os periódicos "O Rosacruz", o "AMORC GLP" e da "Ordem Juvenil" trimestrais e com excelente conteúdo.


Capa da atual O Rosacruz editada pela Grande Loja para língua Portuguesa - GLP.

***************************

segunda-feira, 24 de setembro de 2007

LOJA PENSILVÂNIA -AMORC

Membros e oficiais da Loja R+C Pensilvânia


Encontro dos delegados e membros Rosacruzes da Loja Pensilvânio, em abril de 1917.
Acredito que H.S.L encontra-se à direita do rapaz com chapéu nas mãos, na primeira fila.
.
Tácitus
Fonte: AMORC - White Book.
.

quinta-feira, 20 de setembro de 2007

MARCAS D'AGUA DOS ROSACRUZES DO SÉCULO XVII



As marcas d´água ilustradas na fig. 1, foram encontradas nos documentos dos seguintes livros ou manuscritos listados abaixo:


1. Em Sotheby Principia, publicado em 1590 (A letra D era usada pelos místicos como um símbolo da Divindade, do Dia, aquele que Dispõe, o Distribuidor). Observe os seis pequenos círculos anexados aos pontos do desenho; três sobre a cruz e três sobre a letra;


2. Símbolo encontrado em documentos manuscritos e livros contábeis de vários autores desse período. Veja sete pequenos círculos ou pontos na figura.


3. Documento extraído do livro de Bacon, “The Advancement of Learning” (O Avanço do Conhecimento), publicado em 1640. Observe as iniciais, C. R. representando o nome Christian Rosenkreutz. Observe, também, os dois pequenos círculos e as folhas decorativas acima do escudo.


4. Um símbolo encontrado em um documento pessoal usado por Bacon nas cartas para seus “amigos” da sociedade secreta. Estas cartas estão na coleção de Hatton Finch.


5. Outro símbolo encontrado no livro, “The Advancement of Learning”, publicado em 1640. Observe novamente os dois círculos acrescentados na letra R e note que neste momento, as letras R.C. são usadas para significar Rosa Cruz.


6. Este é outro símbolo do livro, “The Advancement of Learning”, publicado em 1640. Aqui nós encontramos as letras C. R. novamente e os cinco pequenos círculos com a Flor de Lis e duas outras folhas.


7. Estes dois símbolos, chamados barras, pertencem ao livro de Ben Jonson, Cynthia's Revels (A Folia de Cynthia). As letras J.R.C. significam Jonson Rosa Cruz ou Jonson, da Fraternidade Rosa Cruz.


8. Aqui nós temos o mesmo tipo de barra, mas este foi usado no folio de Shakespeare, “Cymbeline”, na última página, de 1623. Novamente nós notamos as letras J.R.C. (as letras I e J eram feitas geralmente da mesma maneira).



9. Estes dois símbolos pertencem ao documento “Vestal Virgin” (A Virgem Vestal) de Sir R. Howard, publicado entre 1460 e 1600. Note aqui a Flor de Lis e os pequenos círculos que chamaremos de pérolas.


10. Este pertence ao livro “History of the World” (História do Mundo) de Sir Walter Raleigh, publicado em 1614. Observe os quatro pequenos círculos ou pérolas em cada lado da coroa assim como a Flor de Lis.


11. Este pertence aos livros de Shakespeare no Museu Britânico – edições de 1623. Note novamente as pérolas em cada lado do desenho e compare com os itens 3, 6 e 10 descritos acima.


12. Esta é outra barra do folio de Shakespeare de 1623, no Museu Britânico. Nós encontramos aqui a inicial R rodeada por três letras C em cada lado, um método muito antigo de indicar a Rosa Cruz Alemã ou Christian Rosenkreutz que poderia ser C.R.R.C. ou c. R. c. Inclusive, embaixo da barra, nós encontramos quinze uvas arrumadas na forma de um cacho triangular, 5 uvas um cada lado do triângulo.


13. Esta barra pertence às páginas do livro “Priest of the Temple” (O Sacerdote do Templo) de George Herbert, publicado em 1652. Note aqui o mesmo grupo de uvas na forma de um triângulo.


14. Estes dois símbolos ou desenhos são do livro de Bacon, “The New Atlantis” (A Nova Atlântida), publicado em 1669. Observe dois triângulos formados por uvas, apoiados sobre uma flor. O triângulo superior contém 5 uvas e o inferior contém 4 uvas, a parte superior da flor auxilia para formar o ponto de fundo do triângulo inferior.


15. Este é um dos oito diferentes potes ou vasos encontrados nos Ensaios de Montaigne, publicados em 1603. Temos aqui novamente as letras R.C. e dois triângulos formados por uvas, um acima do outro.


16. Aqui nós temos outro vaso ou pote que é um dos seis diferentes, embora similar, desenhos encontrados nas páginas do dicionário Italiano-Inglês de Florio, publicado em 1611. Observe que as letras C. R. estão invertidas para trás. Isso era feito com freqüência, e, se o desenho fosse lido através do verso da página, veríamos as letras R. C. Veja também o triângulo de seis uvas com uma adicional, para formar o sete simbólico.


17. Este pote ou vaso pertence às peças de Shakespeare, publicadas em 1664. Note o triângulo de quinze uvas novamente.


18. Um vaso ou pote similar no documento de Sapientia Veterum publicado em 1638.


19. Outra barra nos escritos de Shakespeare, publicados em 1632. É um dos muitos desenhos similares no mesmo documento. Veja novamente o triângulo de 15 uvas suspensas na barra e compare com itens 12 e 13. Observe que acima da barra, o desenho apresenta o mesmo simbolismo como nos itens 3, 6, 10 e 11 – representando os escritos assinados por Bacon, Shakespeare e Raleigh.


20. Aqui nós temos outro vaso e pote nas páginas do trabalho de Ben Jonson, publicado em 1616. O mesmo triângulo de uvas aparece nos itens 17 e 18.
O simbolismo das pérolas, ou os pequenos círculos, como acrescentados nos itens 1, 2, 3, 6, 10 e 11, e as uvas mostradas nos desenhos finais nos diagramas, são importantes para os rosacruzes, por terem sido encontrados em todos os primeiros escritos e manuscritos dos Irmãos da Rosa Cruz.
O fato é que todos os manuscritos ou livros mencionados acima contendo as marcas d´água ou marcas de papel, e centenas deles, foram publicados ou apresentados por volta do início do século 17, e que os autores desses escritos eram familiares e conhecidos, ajudam a provar que eles eram membros secretos da Ordem Rosa Cruz de Bacon e eram dedicados aos escritos e a publicação dos livros necessários da época. Eles costumavam usar símbolos similares da Ordem nos papéis para identificar seus trabalhos.

Tradução : Rosilene Brito
Titulo Original: 17th C. Rosicrucian Watermarks
Autor : Frater Nedla, FRC
Texto cedido pela Soror Linda S. Santucci, SRC


·


************************

A VIDA DE UM MÍSTICO H.S.L.

Figura muito interessante, a qual os Irmãos mais adiantados irão se identificar com ela, acredito também, que todos os Fratres e Sorores verão nela, algo que ocorre dentro de nós mesmos.
Complementando a imagem, publico abaixo um texto que colabora com a mesma.

A Vida de um Místico

Por: Harvey Spencer Lewis, F.R.C.


Muitos já perguntaram qual é a vantagem pessoal ou para a humanidade em geral, que se obtém da dedicação ao estudo do misticismo e da tentativa de compreender os mistérios da vida. Evidentemente, essas pessoas têm em mente resultados concretos como os que resultam do estudo das leis, da arte, da música, da engenharia, ou de outros assuntos práticos.

Ao olhar para o assunto de maneira superficial, imaginam se o tempo e o esforço investidos no estudo árduo do misticismo e seus assuntos correlatos, trarão resultados para o indivíduo e se contribuirão para o avanço da civilização na mesma medida que outros estudos contribuem.

Essa comparação não é justa. Em um dos casos, o estudante está buscando o seu desenvolvimento espiritual e cultural e o de outras pessoas; no outro caso, está buscando aplicar suas habilidades de maneira prática para ampliar o desenvolvimento de sua existência terrena.

No primeiro caso, o estudante descobre relaxamento, inspiração pessoal e prazer nos seus estudos; enquanto no outro caso, freqüentemente sacrifica prazeres e interesses pessoais ao preparar o caminho para uma posição mais bem sucedida na vida. O fato é que muitos estudantes do primeiro caso também são estudantes do segundo, provando assim que uma comparação é impossível, se considerarmos que os estudantes de misticismo são diferentes e fazem parte de uma classe distinta.

Estudos mostram que, quanto mais propensão a pessoa tiver para o estudo de qualquer assunto, tanto mais propensão terá para sondar os mistérios da vida e compreender a si mesmo e a sua relação com o universo. Estatísticas acumuladas ao longo de vários anos provam que o verdadeiro estudante se interessa rapidamente pelos ensinamentos rosacruzes.

É dito que uma vez que uma pessoa tenha aprendido o funcionamento de uma língua que não a sua língua natal, se torna potencialmente um lingüista pois o conhecimento dessa é uma tentação constante para se adquirir o conhecimento de uma terceira. Tendo adquirido o conhecimento da terceira língua, a quarta, a quinta ou a sexta é prazerosa e simples.

Aquele que tem como passatempo o estudo da astronomia, está pronto para o estudo da cosmogonia e talvez da ontologia e da biologia. Estes estudos levariam naturalmente à psicologia; e a combinação traria o estudante tão próximo dos ensinamentos rosacruzes que responderia imediatamente ao contato.

O estudante de química ou física é facilmente intrigado pelos mistérios do ser ou pelos seus talentos e suas habilidades escondidas. O fato de que existem certas forças e energias no corpo humano que se manifestam em laboratório, de diversas formas, certamente atrai o interesse de qualquer estudante para tais assuntos.

É mais difícil gerar interesse pela busca de novos conhecimentos e mais luz, naquele que não é estudante e nem é propenso ao estudo. A mente inativa, que não pensa, não encontra inspiração nem qualquer prazer pessoal no estudo do misticismo e na análise dos poderes físicos e espirituais.

Infelizmente para o mundo, existem inúmeras pessoas que adotam uma atitude de que a vida é um mistério que não pode ser desvendado. Que existem fatos a respeito do homem e de suas capacidades, que Deus não desejava que compreendesse. Muitas dessas pessoas estão satisfeitas com sua posição na vida; no entanto essa não é a verdadeira razão para a sua indiferença.

Essas pessoas estão ansiosas por adquirir qualquer coisa na vida que possa ser obtido sem esforço; mas não têm entusiasmo para aquilo que não oferece benefícios materiais imediatos para sua existência mundana.

Um indivíduo plenamente desperto

Entretanto, a pessoa voltada para o estudo do misticismo não é necessariamente um fanático ou um extremista. Geralmente é um indivíduo plenamente desperto, aguçadamente consciente que só conseguirá aproveitar o máximo da vida se conhecer o máximo sobre ela. Não precisa ser convencido de que é o capitão do seu navio e o criador do seu próprio destino.

O indivíduo ainda pode ter uma certa insegurança a respeito desses fatos, mas está convencido de que um conhecimento mais abrangente e uma compreensão mais íntima de suas habilidades pessoais afetarão o curso da sua vida. Mesmo quando estuda exclusivamente para obter um relaxamento, um estudante assim, acredita que existe uma recompensa mais valiosa do que qualquer tipo de lazer.

Woodrow Wilson (28° presidente dos EUA) admitiu rindo numa ocasião que sistematicamente lia contos policiais, e desafiou homens de negócios e políticos conhecidos que negassem que ocasionalmente se permitiam esses tipos de lazer.

Acrescentou ainda que através de um prazer tão simples, percebia suas faculdades mentais sendo desafiadas e vivificadas. Obter esse mesmo grau de fascinação pelo estudo do misticismo, é possível. Aproximar-se de qualquer manifestação da Lei Cósmica sem sentir o desafio de um mistério, de uma pergunta não resolvida, de um pedacinho de sabedoria inspiradora, é impossível.

Freqüentemente estive no deck superior de um navio transatlântico, numa noite escura e límpida olhando para o céu. Inconsciente do limite entre o céu e o oceano, divaguei no espaço estrelado, azul escuro, imaginando qual o mistério por trás dos agrupamentos de estrelas e qual o seu propósito no esquema das coisas. Ninguém com uma mente pensante consegue olhar para o espaço e deixar de ficar perplexo, envolto em especulações. Então vem o desejo de saber e de buscar respostas. Essa é a atitude com que milhares se aproximam do misticismo - e do estudo dos ensinamentos rosacruzes.

Qual é o resultado para o indivíduo? Será o resultado a obtenção de uma habilidade especial, de um grau de espiritualidade que faz o indivíduo ser mais devotado? Absolutamente não! Será que esse indivíduo se torna um mestre no campo da religião, um homem santo é sábio liderando e guiando multidões? Não necessariamente! No entanto, algo resulta de seu interesse e de sua devoção que apóia o seu serviço altruístico e a sua disposição de sacrificar-se pela sabedoria e por uma melhor compreensão.

O homem preocupado com um problema insuperável encontra alivio paz e capacidade para prosseguir no momento que compreende o seu problema. Não é o problema que causa tormento mas, a falta de entendimento dos elementos que o compõem. Na tentativa de explicar a natureza de seus problemas, muitas pessoas descobrem a solução. O homem nunca teme aquilo que conhece; é o desconhecido que lhe causa pavor.

Os mistérios da vida escravizam homens e mulheres. Não é verdade que o místico banha seus problemas com uma falsa pátina de contentamento. É por compreender as leis do universo que entende a verdadeira natureza dos problemas que enfrenta e percebe sua vida se tornando mais feliz e mais alegre.

Não é simplesmente porque aprendeu formas de lidar com os problemas, mas é porque se tornou tão intimamente familiarizado com a verdadeira natureza dos mesmos, que suas características desconhecidas e misteriosas não preocupam mais o lado subconsciente do seu ser. Ama o conhecimento e acredita que está perdido sem ele. As verdades ocultas são atrações magnéticas que ativam sua mente e disparam o seu espírito.

O místico encontra felicidade através do conhecimento e do auxílio que pode prestar a outras pessoas. Encontra força no fato de que pode atrair para si aquilo que contribuirá para seu fortalecimento físico, mental e espiritual. Aprende a valorizar todas as coisas através de critérios mais elevados e valoriza mais a vida material. No fato de estar consciente e no privilégio de estar vivo, encontra uma bênção mais valiosa do que qualquer coisa que jamais tenha encontrado - em cada bocado de alimento, na luz do sol e na chuva, uma recompensa que outras pessoas não perceberam. Não os bens materiais, mas a administração das dádivas de Deus lhe pertence, e aprende a usá-las para o proveito das outras pessoas bem como para o seu próprio.

É isso que faz o místico feliz e disposto a continuar a investir seu tempo e pensamento nos estudos que aproximam o céu da terra e Deus do homem.

**********************